Estado de los Cultivos

Nota: Informe semanal con actualización los días jueves.

Responsables:

Cayetano Abbate, Hugo Conti, Graciela Cazenave

con la colaboración de las AER y EEA INTA de la Región Pampeana

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Última edición del Informe: lunes 2 de mayo de 2016


Región Pampeana (considerando registros semanales de lluvia y temperatura tomados en el lapso comprendido entre las 9 hs. del día 20 y el 27 del corriente mes de abril)

Las frecuentes lluvias registradas durante las semanas pasadas observaron un breve paréntesis de sólo algunos pocos días, retornando a la zona a principios de la semana en curso, pero en esta ocasión ocurriendo en forma dispersa y con modalidad abarcativa errática, reinstalándose después y en forma paulatina la estabilidad de las condiciones climáticas con el avance de los días sucesivos, gracias al ingreso de una potente masa de aire frío proveniente del sud-sudoeste. En referencia a esas lluvias registradas en la semana que se informa, sólo se puede mencionar como aporte de cierta relevancia los montos acopiado en los observatorios oficiales de Concordia (ER) con un registro de 98 mm, Reconquista (SF) 42,9, El Trebol 33, Sauce Viejo 29, Sunchales 20, Rafaela 24, Junín (BA) 20 y en Marcos Juárez (Cba) con 57 mm de agua caída. Luego, las jornadas se presentaron con nubosidad variable y temperatura típicamente otoñal, pero con un muy marcado descenso, cayendo las mínimas extremas hasta niveles de ocurrencia de heladas de baja relevancia, mientras que en paralelo, las máximas se fueron acotando significativamente. En dicho escenario, los suelos siguen observando en general entre buenos y excesivos (barro-anegamientos) niveles de reserva de agua en el perfil, aunque si bien esas condiciones de humedad óptima abarcan una gran superficie de la región, ahora siguen muy complicados y en gran parte anegados sectores varios ubicados en el deslinde entre las provincias de Córdoba y Santa Fe, además de vastas extensiones de esa última y la de Entre Ríos que flanquean a los ríos Paraná y Uruguay. En ese contexto, el progreso de la cosecha gruesa actual sigue frenado o en el mejor de los casos la actividad se encuentra ralentizada por falta de “piso” y/o por la imposibilidad de transitar muchos caminos rurales, que en alta proporción se encuentran cortados o en muy mal estado. También ocurre que el maíz y, en gran medida la soja, demoran el secado de planta e inclusive ya se aprecia pérdida de rendimiento y calidad ocasionados por las frecuentes lluvias y la alta humedad ambiental que produce vuelco, apertura de vainas, brotación de granos, etc. En lo inherente a oferta de forraje y a pesar de registrarse algunas temperaturas bajas y heladas aisladas, por el momento no hay notables limitaciones en la oferta de alimento para los rodeos, pero sigue complicada la operatoria de los tambos ubicados en los núcleos de producción lechera de Córdoba y Santa Fe, que presentan además de potreros anegados, caminos intransitables y demás dificultades esperables en esos ambientes.
ZONAS
En la franja del norte de la región nuevamente cayeron lluvias dispersas y de aportes cambiantes según sitios y localidades, tanto en milimetrajes como también en el modo de ocurrencia. En la parte centro norte se colectaron a mediados de la semana pasada entre 15 y 20 mm (en Villa de M. del Río Seco 16 mm), incrementándose significativamente esos guarismos hacia el este y cayendo hacia el oeste. Luego, con el avance de esta semana, se fueron estabilizando los días, pero aparecieron las bajas temperaturas que llegaron a niveles en intemperie que ocasionaron heladas de leve intensidad, lo que seguramente generará un acotamiento en el rebrote de las pasturas. Por ahora poco y nada se pudo apurar la recolección de grano grueso, esperándose contar con un par de días de buen tiempo para poder entrar a los lotes y encarar principalmente la recolección de soja y algún maíz de primera. Preocupante es la situación de las producciones ubicadas en la zona del centro de Santa Fe y en el área del Dep. San Justo (Cba.), donde perduran las malas condiciones de piso en muchos sectores y permanecen anegadas aún grandes superficies ubicadas en la parte limítrofe con Santa Fe. En aquellas zonas sin estos inconvenientes de piso, algo se avanzó con la cosecha de soja, obteniéndose rindes buenos a muy buenos, rondando y superando en ocasiones los 40 qq/ha, pero con serios problemas de calidad de grano. También se han levantado algunos lotes de maíz de primera, mientras que los tardíos están atravesando las etapas finales de ciclo. Los caminos en zonas no inundadas tardan en secarse, algunos presentan huellas profundas debido al paso de tractores, camiones y equipos pesados, quedando con transitabilidad incierta.
Con la reiteración de abundantes lluvias ocurridas a principios de semana en la zona de Marcos Juárez, no se pudo retomar la trilla de grano grueso, a pesar de que los días subsiguientes se mostraron paulatinamente más estables. Consecuentemente, esa demora va imponiendo pérdidas en los rendimientos y en la calidad de los granos, cosa que se determinará con mayor certeza al ir avanzando con cada trilla. Las siembras de segunda, tanto en soja como en maíz, son las más afectadas por estas inclemencias, las de primera son las que más se salvan, pudiendo esperarse buenos rendimientos en tales casos. Hacia la parte sur y también hacia el este de esa localidad se mantienen vastas superficies fuera de la producción, por el anegamiento que vienen del año pasado producido por lluvias extraordinarias de ese entonces, más nuevas extensiones que se vieron ahora involucradas por los 180-200 mm caídos en lo que va de abril y los 700 mm que se lleva en lo que va del año.
Hacia el Departamento Río Cuarto las lluvias de la semana fueron de baja cuantía (15 mm) y menos aún hacia Laboulaye (5 mm), pero la situación y las actividades se encuentran también muy ralentizadas por las condiciones edafoambientales inadecuadas y por los anegamientos que perduran en zonas bajas que generalmente se dedican al pastoreo de los rodeos.
Más hacia la parte central de la región, también se observaron a principio de la semana que se informa lluvias de moderados a bajos aportes 15- 20 mm, mejorando las condiciones paulatinamente con el paso de los días. No obstante, poco se pudo avanzar con las trillas y en el caso de decidir encararla, la tarea se podía realizar con muchas limitaciones operativas.
En la provincia de Entre Ríos, la franja central siguió padeciendo los rigores de las frecuentes lluvias, pero la situación de las producciones es más llevadera que en la parte norte provincial, donde las lluvias han sido extraordinarias durante lo que va del año y, en particular, en lo que va de abril. El otros sector muy complicado es el del extremo sur, donde a las frecuentes precipitaciones se le agrega como factor detrimental adicional, los anegamientos generados por las crecientes extraordinarias de los río Uruguay y Paraná, cuyas aguas han aislado e inundado poblados y enormes zonas bajas de producción animal, forestal y también algunas superficies que se habían llegado a sembrar con granos de estación.
Algo diferente a lo comentado es la situación que se vive en la parte del extremo sur regional, donde se puedo retomar con algunas trabas, por dificultades de piso y mal estado de los caminos, la cosecha de soja, cuyas entregas salen con muy buenos rendimientos (4500 kg/ha), manteniéndose aún elevados esos resultados en suelos con tosca cercana a superficie (3000 Kg). El maíz también promete muy bien, habiéndose sembrado en esta campaña este grano algo tarde, pero cubriendo mayor superficie que los años anteriores. Al promediar la semana se registraron algunas heladas de baja intensidad, sin que por ello se vean afectados mayormente los cultivos, dado que en su mayoría están prácticamente “hechos”. En cambio se verán ralentizados lo rebrotes de las alfalfas y la oferta forrajera en general. Al respecto, hay lotes sembrados con verdeos de invierno, mayormente avenas, cebadas y triticales, que aún no se han comenzado a pastorear, habiendo sido atacados primero por pulgones y luego por enfermedades fúngicas, las que proliferaron gracias al predominio de los días húmedos.