Monitoreo de Intercambio de Carbono en Argentina

El aumento de la concentración de GEI en la atmósfera provoca que una mayor proporción de la radiación infrarroja emitida por la superficie terrestre y de la radiación proveniente del sol quede atrapada dentro de la atmósfera, aumentando su temperatura media. Las consecuencias de estos aumentos, tanto de los GEI como de la temperatura son enormes, y aún no se puede conocer el alcance que tendrán en el futuro. Los ecosistemas terrestres juegan un papel fundamental en el ciclo global del carbono, con una alta variabilidad tanto en el espacio como en el tiempo. Mejorar la comprensión del rol que juegan cada uno de los ecosistemas resulta crítico a la hora de proponer manejos sustentables. Mediante la aplicación de mediciones de flujos turbulentos (eddy covariance) es posible medir directamente el flujo de intercambio de los gases de interés (clásicamente CO2 y vapor de agua) entre el ecosistema y la atmósfera a escala de cientos de metros. Esto se hace a través de la medición de la velocidad y la dirección del viento en los tres ejes espaciales y de los cambios en la concentración del gas de interés. La integración de esta información en el tiempo permite conocer la variabilidad a lo largo del día e integrarlos en estaciones, o ciclos de crecimiento. Este tipo de medición permanente en el tiempo resulta muy valiosa para mejorar la comprensión de la dinámica del carbono, capturado o emitido, en los ecosistemas